Gabinetes sin filtros
En muchos países, la selección de miembros de un gabinete o de titulares de cargos importantes vinculados a la seguridad nacional es un proceso complejo, largo y contradictorio. Hay naciones donde por el hecho de tratarse de regímenes parlamentarios, la investigación de seguridad se da casi en automático. Por ejemplo, en Inglaterra, después del escándalo de espionaje de los cinco de Cambridge de los años cincuenta y sesenta, incluso hay un proceso de investigación y vetting, posterior a la elección al Parlamento. En algunos países con regímenes autoritarios la investigación se hace de manera sigilosa y a través de los servicios de inteligencia o de las fuerzas armadas. En otros países más se ha llevado el proceso al extremo, hasta obstaculizar el reclutamiento de personal para altos cargos.
Este es el caso de Estados Unidos. Desde hace unos cuarenta años, el proceso de clearance y de vetting para miembros del gabinete, subsecretarios, jefes de organismos autónomos y embajadores es tan tortuoso, minucioso y excesivo que mucha gente calificada ha preferido no aspirar siquiera a un cargo. Saben que implica ser pasado a la báscula en los detalles más íntimos de su vida privada. La investigación por el FBI, en particular, entra a todos los detalles presentes y del remoto pasado de cada aspecto de la vida de cada candidato. Con quién jugaba béisbol de niño, quiénes fueron sus novias o novios de adolescente, si fumaba marihuana en la universidad, si tuvo contacto con organizaciones terroristas o comunistas, si tuvo relaciones fuera de matrimonio, si alguna vez........
