Tener energía no siempre es suficiente
Durante años entendimos la pobreza energética de una manera relativamente sencilla: había quienes tenían acceso a la energía y quienes no. Llevar electricidad o gas a un hogar significaba cerrar una brecha. Y esa sigue siendo una tarea fundamental, pero hoy sabemos que la realidad es más compleja.
Pensemos en una familia que tiene electricidad, pero vive en una casa que alcanza temperaturas insoportables durante una ola de calor. Puede tener un ventilador, incluso un aire acondicionado, pero no necesariamente los recursos para mantenerlo encendido durante horas. O puede vivir en un lugar donde la infraestructura eléctrica no está preparada para responder cuando miles de personas necesitan refrigeración al mismo tiempo.
¿Ese hogar tiene acceso a la energía? Sí. ¿Significa eso que sus necesidades energéticas están resueltas? No necesariamente.
Esta reflexión surgió durante el más reciente episodio de #EnGrupoEsMejor, el videopódcast que conduzco en el Grupo Energía Bogotá. Esta vez hablamos de........
