El último sueño de una pareja inmortal
Se trata de Frida Kahlo y Diego Rivera. Una relación conflictiva y pasional por sus amores, desamores e infidelidades mutuas; admirable por el talento de artistas superdotados por la naturaleza, que los hizo a ambos inmortales, y poco envidiable por tratarse de dos almas encarceladas –la de él en un cuerpo lerdo, obeso con complejo de dios, y la de ella dentro de un cuerpo torturado día tras día por el dolor físico y emocional–. Él la amó y desamó como su esposa, con locura, y ella lo consideró un accidente y un dolor más grande que el que le causó para siempre a los 18 años un tranvía que, al estrellarse con el bus en que viajaba, la fracturó en varias partes, quedando viva de milagro.
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La perfección de formas y figuras que ambos vieron desde lo más profundo de sus miradas y los mil colores con los que las plasmaron, viven en lienzos y muros como una conmovedora manifestación de la más exquisita verdad de........
