No pelear más con la JEP
A pesar de que aparentemente el modelo de justicia transicional de la JEP es observado con interés por varias legislaciones del mundo, su concepción original en Colombia nació con varias perversidades.
LÉELA PRIMERO
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La primera es que en sus estatutos, a punta de posibilidades de prórroga, la JEP parece diseñada para que sus magistrados se demoren en cumplir con sus objetivos. Entre más incompletos estén, más razones aparecen para prorrogar el término de vigencia del engendro. Que nació bajo la concepción de que sería una justicia transicional, pero hoy estamos dudando si tal transicionalidad será permanente. O sea, la JEP no pudo borrar una instrucción implícita a sus magistrados: “trabajen despacio, mijitos, que aquí afán no hay”.
La segunda perversidad es que no se le puso límite a su expansión endógena. Desde que comenzó a funcionar, el 15 de enero de 2018, burocráticamente se ha expandido sin control. Alquilaron un costoso edificio amoblado para funcionar, que, encima de todo, siguieron amoblando y llenando de auxiliares de auxiliares de auxiliares del jefe.
Tampoco se previó que la JEP se iba a contagiar de los gusticos que se da con frecuencia la........
