Matemáticas de segunda vuelta
Y no se necesita mirar mucha cifra para entender por qué, después de sus casi irreparables equivocaciones.
LÉELA PRIMERO
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En la noche de los resultados de primera vuelta vimos a un Iván Cepeda derrotado, confirmando su fama de pésimo candidato, como si de verdad hubiera perdido definitivamente. Hasta abandonó su tranquilidad de monje tibetano para avalar el fraude electoral. Al día siguiente se “patraseó” por su falta de evidencia, montada, como ha sido su costumbre en esta campaña, sobre las mentiras petristas. Y luego peleó con la camiseta de la Selección Colombia, que envuelve un sentimiento nacional de solidaridad pero que no es un símbolo patrio. Tan imbécil es que una juez prohíba usarla como lo sería si obligara a todo el país a ponérsela. Eso habla muy mal de la estrechez conceptual de la izquierda doctrinaria. Y así como Petro montó la constituyente por motivos electorales, la desmontó por lo mismo, convencido por alguien de que eso aliviaba de barreras a su candidato Cepeda, por lo menos entre los de centro.
Todo esto ha dejado a Cepeda en una situación electoral poco optimista.
Mientras tanto, Abelardo, habilidosamente, logró........
