Adiós, Petro
Gustavo Petro pasa a la historia como uno de los presidentes de Colombia más incompetentes y, a su vez, más transformador.
LÉELA PRIMERO
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Las evidencias de su incompetencia están demasiado trilladas. Paradójicamente, el contexto económico no es del todo malo —las tasas de desempleo son de un dígito, el consumo de los hogares crece, el índice de confianza del consumidor de Fedesarrollo está bien arriba—, pero nada de eso tiene que ver con políticas de este gobierno, sino con cambios estructurales que se vienen dando en la economía: claro, florecen las economías ilegales: crece velozmente el consumo y en las ciudades, volvemos a ver en los “restaurantes de mantel” marejadas de “esas gentes” pidiendo botellas de whiskey de miles de pesos... Pero también lo explica que los sectores de servicios han crecido, los miles de millones que llegan en remesas, el brillo del café, la velocidad del sector tecnológico, el boom del turismo (incluyendo el médico)... Y eso nos ilusiona con una economía fuerte y diversificada.
Aún los efectos de las políticas de Petro no se han materializado plenamente, pero recibe Abelardo de clara herencia tres áreas en estado crítico: la pérdida de control territorial como consecuencia de........
