El país que empieza en Bosa
Llegué a Bosa por primera vez en 1998. Hacía parte del equipo de Enrique Peñalosa y teníamos el propósito de diseñar el proyecto Franja Seca, para darle a la localidad saneamiento básico. Para caminar, recuerdo bien, había que saltar de charco en charco. La falta de alcantarillado pluvial, sumada a los aguaceros constantes, convertía la vida cotidiana en un verdadero desafío.
Esa imagen mostraba con crudeza cómo la ausencia de infraestructura básica limitaba la calidad de vida y las oportunidades. Hoy, casi 30 años después, la realidad es otra y Bosa es prueba viva de que la infraestructura transforma realidades y combate la pobreza.
Las obras que han llegado a esta localidad son más que concreto, tubos y asfalto: son símbolos de dignidad y progreso. La avenida Ciudad de Cali y la avenida Guayacanes han mejorado la movilidad y la conexión con el resto de Bogotá. El viaducto de la primera línea del metro —que ya se asoma imponente—........
