El llamado es a votar y acatar
Entre dos visiones del orden social opuestas deberán escoger hoy los colombianos y las colombianas que cumplan con su deber de acudir a las urnas, es de esperar que en paz y tranquilidad. A partir de las 8 a. m., millones de personas (lo ideal es que sean más de los 24 millones que votaron el pasado 31 de mayo) decidirán si es Abelardo de la Espriella o Iván Cepeda quien rija los destinos del país los próximos cuatro años.
Es verdad que se trata de una decisión crucial, pero esta realidad es compatible con el hecho de que la fortaleza de nuestras instituciones y la solidez de nuestro sistema de frenos y contrapesos —como ha quedado claro en este cuatrienio— son un afortunado polo a tierra ante las lecturas fatalistas que por estos días circulan en el espectro político.
Y mucho contribuye a que la nuestra, con sus fallas y falencias, sea una democracia robusta el aporte de la gente cuando ejerce con madurez su derecho a elegir. No sobra reiterar el llamado a acudir temprano a los puestos de votación para optar allí por una de las dos alternativas del tarjetón luego de sopesar, ojalá lejos, muy lejos, del ruido de las redes sociales, cuál de ellas es la mejor para el país. Se trata de no permitir que informaciones tendenciosas terminen sesgando sin........
