Burundanga
Amo la noche que un niño definió como todo lo que no cabe en el día. Poco tengo ya de noctámbulo. Gajes del oficio de mueble viejo. Soy ave diurna.
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Una madrugada salí prendidillo de un bar de la Caracas. En menos que canta el gallo me abordaron par pintas. Uno de ellos, con un lenguaje que haría ruborizar al ministro Benedetti, me dijo: Grandísimo..., siga derecho y no mire pa’ los lados. En su lenguaje de verdulera, y perdón con las verduleras, me ordenó: bájese de lo que tenga.
Les entregué mi “flaca bolsa de irónica aritmética” y mi grabadora de reportero radial, marca Aiwa,........
