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Estados Unidos y derechos humanos: un encuentro imposible

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20.09.2026

Opinión Estados Unidos y derechos humanos: un encuentro imposible

Hace unas semanas ha tenido lugar un nuevo choque diplomático entre Washington y (alguno de) sus aliados. En este caso, debido al posicionamiento estadounidense de retirar la confianza en el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk y votar contra su reelección. La delegación francesa escribió en sus redes con el hashtag #AmericaAlone lo siguiente: “Estados Unidos solía ser un referente en materia de derechos humanos. Ya no lo es. [...]”. 

Hay muchas cosas llamativas aquí. La primera, es que en el mundo actual ni los desencuentros entre diplomacias son diplomáticos y los cruces de acusaciones y las posiciones mantenidas parecen mucho más propias de otras esferas. Pero quitando esta apreciación acerca del protocolo y las formalidades, vayamos a lo nuclear de la cuestión: “Estados Unidos solía ser un referente en materia de derechos humanos”. ¿Cuándo esa afirmación ha sido cierta? ¿Quién que haya estudiado mínimamente la Historia de EEUU puede mantener tamaña falsedad? Sometamos esta propuesta al ecuánime escrutinio de los hechos.

La afirmación que vincula EEUU con el respeto de los DDHH es completamente falsa, empíricamente insostenible, y quizás lo más peligroso, que incluso así, se ha permitido que se convierta en axioma y sentido común de época

Si nos ceñimos a la fecha de aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU en 1948 —cosa que permitiría “excluir” por una cuestión cronológica Hiroshima y Nagashaki— y hacemos un repaso sucinto por la historia estadounidense y su relación con los derechos humanos, veremos que dicha aseveración es completamente falsa, empíricamente insostenible, y quizás lo más peligroso, que incluso así, se ha permitido que se convierta en axioma y sentido común de época.

Hagamos una pequeña aproximación tanto en su dimensión doméstica -dentro de los límites del Gobierno federal y sus Estados miembros-, como en el campo de las Relaciones Internacionales y la geopolítica para escudriñar la verosimilitud de la afirmación francesa.

Dentro de sus fronteras

Comenzando por lo que atañe a la triada conformada por los derechos humanos, Estados Unidos y su población, la continua vulneración del primer vértice es una constante en toda la historia estadounidense, incluso, ciñéndonos al tiempo histórico posterior a 1948. Conviene recordar las tardías fechas de aprobación de la Ley de Derechos Civiles (1964), la Ley de Derechos Electorales (1965) y la Ley de Vivienda Justa (1968), todas ellas, medidas legales que jurídicamente combatían la segregación racial existente, pero cuya aplicación no supuso la evaporación inmediata de las discriminaciones existentes contra las minorías raciales. Como ejemplo de ese fracaso, en 1989 se acuñó el concepto de hipersegregación para subrayar las diferentes variables que operaban contra la población racializada. Y esa situación, no ha mejorado: estudios recientes confirman que la segregación era mayor en 2019 que en 1990. A día de hoy, las desiguales tasas de abandono escolar, pobreza, desempleo, obesidad, población carcelaria (que ha sido bautizada como The new American Aparheid) y........

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