La era está pariendo una bota, en vez de un corazón
Opinión La era está pariendo una bota, en vez de un corazón
“Debo dejar la casa y el sillón”. Pocas veces una canción ha formulado con tanta claridad una exigencia moral. En La era está pariendo un corazón, Silvio Rodríguez no solo canta al dolor de una época, sino a la responsabilidad individual ante ese dolor. La era, nuestro tiempo, está dando a luz algo, pero ese nacimiento no es inocente ni está asegurado. Puede ser un corazón. O puede ser otra cosa. Hoy, más que nunca, esa disyuntiva es real.
Cuba en el momento decisivo
Cuba afronta uno de los momentos más delicados de su existencia como país soberano. A la crisis interna, marcada por el desgaste de un sistema político cada vez más cerrado, se suma una presión externa que no puede ser ignorada. Las declaraciones de Donald Trump afirmando que puede hacer “lo que quiera” con la isla no son una simple excentricidad retórica: condensan una forma de entender el poder que convierte a los países y a sus poblaciones en meros objetos disponibles.
Condenar esas amenazas no implica, ni mucho menos, cerrar los ojos ante la deriva autoritaria y nepotista del castrismo. Esa falsa dicotomía -o estás con el régimen o con su asfixia- es una trampa intelectual. La misma que se reproduce en otros contextos, como Irán o Venezuela. La posición honesta es más compleja, más incómoda, pero mucho más justa y adecuada: rechazar simultáneamente la opresión interna y la agresión externa.
Las sanciones, lejos de afectar exclusivamente a las........
