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Petro restablece el salario mínimo vital suspendido por el Consejo de Estado

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23.02.2026

Análisis Petro restablece el salario mínimo vital suspendido por el Consejo de Estado

El 20 de febrero, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, firmó por segunda vez un decreto que establece el concepto de salario mínimo vital y su cuantía para el año 2026. Ya lo había hecho el pasado 29 de diciembre, pero esta medida fue suspendida por un organismo judicial como parte de una ofensiva generalizada de la derecha política enquistada en organismos judiciales para desgastar al gobierno progresista hasta el final de su mandato.

Tras los ataques y trampas de una parte del estamento judicial contra los candidatos electorales del PH en las elecciones legislativas y presidenciales, la magistratura colombiana volvió a intervenir en decisiones políticas a través del Consejo de Estado. En plena campaña electoral, este organismo dejó en suspenso una de las medidas económicas más importantes que adoptó el gobierno de Gustavo Petro en 2025: el aumento del salario mínimo vital en un 23,7 %. La suspensión se estableció durante ocho días, hasta que el Gobierno expida un nuevo decreto con arreglo a las variables “técnicas” exigidas por el magistrado.

El Consejo de Estado obró atendiendo a reclamos políticos y sobre todo empresariales, como el que formuló el presidente de la Federación Nacional de Comerciantes

El Consejo de Estado obró atendiendo a reclamos políticos y sobre todo empresariales, como el que formuló el presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), Jaime Alberto Cabal, primo de la dirigente conservadora María Fernanda Cabal, uribista de primera hora, casada con el presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegan), José Félix Lafaurie. Las familias más ricas del país, enlazadas con la vieja política corrupta y clientelista. Secundaron sus reclamos muchos políticos de la derecha uribista, incluidos dirigentes del Centro Democrático (CD), del partido Creemos de Federico Gutiérrez y ex funcionarios de Iván Duque.

El presidente de Fenalco sostuvo en su demanda que el aumento salarial era “casi insostenible”, y que sería “pan de hoy y hambre para mañana”. Argumentó que tendría un impacto muy negativo en el empleo formal y que aumentaría la inflación. El Gobierno afirma que lo primero es una especulación sin claro fundamento empírico, y con respecto a la inflación, esta se mantiene en un solo dígito anual (5,2% para el año 2025), muy por debajo del aumento del 23,7% del salario mínimo. Y en enero de 2026 la tasa de inflación fue del 0,25%, por factores ajenos al alza salarial. En la demanda que presentó Fenalco ante el Consejo de Estado argumentó que el decreto del gobierno debía suspenderse por falta de sustento técnico. Cabal propone un mecanismo que discriminaría a la población según las diferencias de ingresos regionales, porque en su opinión “no es lo mismo un salario mínimo en Bogotá que en Quibdó”.

El Consejo de Estado exigió al Gobierno que emitiera otro decreto provisional en un plazo de ocho días, atendiendo a las cuestiones técnicas planteadas, el cual estará vigente hasta que el tribunal decida sobre la cuestión de fondo. Pero aquí es donde está el meollo de la cuestión. Tal como afirma la escritora Teresa Cardona, el debate sobre el salario mínimo en Colombia está “mal enfocado”, porque “la tecnocracia nos quiere vender una realidad invertida, nos dice que el aumento del salario debe limitarse estrictamente a la inflación, la productividad y el crecimiento económico”. En lugar de estas exigencias presentadas con rango de ley, Cardona afirma que el salario mínimo vital es un mandato constitucional: la Jerarquía Constitucional es superior a la de cualquier ley y lo protege como derecho fundamental.

Al conocer la suspensión de la medida, Petro volvió a convocar a la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales en un intento de alcanzar un nuevo acuerdo con los agentes sociales. El 17 de febrero, a la salida de la reunión, la mayor parte de los participantes se declaró favorable a mantener el salario mínimo. Acto seguido el presidente se refería en sus redes sociales a “la incidencia marginal del salario vital en el incremento de precios”, añadiendo que “también debe estudiarse la........

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