Orden económico injusto: Reformar o colapsar
La economía mundial atraviesa una fase de turbulencia estructural que no puede comprenderse únicamente como un ciclo recesivo pasajero. Los indicadores macroeconómicos más recientes —inflación persistente en economías avanzadas, contracción del comercio internacional, volatilidad financiera y ralentización del crecimiento en mercados emergentes— configuran un escenario de crisis sistémica cuyas raíces se hunden en las contradicciones propias del capitalismo global contemporáneo. Estamos, en términos de sociólogo Immanuel Wallerstein, ante una crisis de acumulación que tensiona simultáneamente los fundamentos del sistema-mundo y pone en evidencia la fragilidad de los mecanismos de regulación internacional. A diferencia de episodios anteriores, la convergencia de factores geopolíticos, climáticos y financieros hace que esta crisis sea cualitativamente más compleja y difícil de revertir con los instrumentos convencionales de política económica.
El hecho más preocupante no es la magnitud del estancamiento económico per se, sino su distribución profundamente asimétrica. Mientras los activos financieros de los sectores más ricos del planeta se recuperaron con celeridad de los embates pandémicos, los estratos medios y bajos de la población mundial han experimentado una erosión........
