Condenados al autoconsumo: el costo de oponerse a la Ley 1720
¡Qué triste situación! El Banco Mundial dice que la economía boliviana sufrirá otra recesión en 2026 con una caída del 3,2% y el Fondo Monetario Internacional lo refrenda con un pronóstico del -3,3%, a contramano de lo dicho por el Ministro de Economía y Finanzas Públicas -en enero pasado, en Davos- que Bolivia podría dar una sorpresa este año, y crecer…
Pero, claro… ¡cómo vamos a crecer si otra vez empiezan los insufribles bloqueos y marchas, como si no hubiera sido suficiente lo vivido en los últimos 20 años, llevando al país a la crisis!
La crítica ahora es a la Ley 1720 -más conocida como “Ley 157”, numeración del Proyecto de Ley antes de su aprobación y promulgación por el gobierno- al espíritu de la misma, de posibilitar la conversión voluntaria de la pequeña propiedad agraria, a mediana, para permitir que los productores del campo puedan dar sus tierras en garantía y acceder al financiamiento bancario con miras a invertir más, incrementar su productividad con una mejor tecnología y, con ello, aumentar su producción e ingresos; en otras palabras, crecer y salir de pobres por su propio esfuerzo, de ahí que se dice que esta Ley responde a una demanda histórica de los pequeños productores.
La sumatoria de tales........
