La generación sin relato
Un joven sube a una moto sosteniendo un arma que apenas sabe empuñar. Otro no logra levantarse de la cama, ni a las diez de la mañana ni a las dos de la tarde. Colombia lleva años intentando comprenderlos por separado, formulándoles a ambos la misma pregunta equivocada: ¿qué les pasa? La pregunta urgente, la que de verdad quema, es otra:........
