Hasta un 20% de la población tiene misofonía: cuando masticar, respirar o escuchar unas pisadas se vuelve insoportable
Condición neurofisiológica acuñada en 2001
Hasta un 20% de la población tiene misofonía: cuando masticar, respirar o escuchar unas pisadas se vuelve insoportable
Los pacientes sufren episodios de ira y rechazo visceral cuando escuchan sonidos cotidianos que suelen pasan desapercibidos para la mayoría
Los casos más extremos, entre el 5% y el 7%, suponen un grave deterioro de la vida social, académica o laboral
Vivir los ruidos cotidianos como una tortura: "Pedí a mis vecinos que se cambiasen de calzado"
Escuchar cómo una persona mastica la comida genera rechazo e ira en las personas que sufren misofonía. / Manu Mitru
Las pisadas del vecino de arriba, los bostezos del compañero de trabajo y la charla telefónica de un viajero en el tren son sonidos cotidianos que pasan desapercibidos para la inmensa mayoría de la población. Hay personas, sin embargo, que no los toleran. Sienten una ira y un rechazo tan visceral que puede condicionarles la vida. No son maniáticos ni exagerados. Lo que les pasa tiene nombre, misofonía, un problema psicológico que sufre entre el 15% y el 20% de la población, según las estimaciones internacionales. “Estos pacientes viven pensando que son maniáticos y que la culpa de ser así es suya. Ahora, por fin, hay más información y constituye un motivo de consulta cada vez más frecuente”, afirma la psicóloga sanitaria especializada en sensibilidad auditiva, Celia Incio.
La misofonía puede aparecer en cualquier momento de la vida, pero los primeros síntomas suelen comenzar durante la infancia o la adolescencia
La misofonía puede aparecer en cualquier momento de la vida, pero los primeros síntomas suelen comenzar durante la infancia o la adolescencia
Los casos más graves, que se dan entre el 5% y el 7% de la población, conllevan “sufrimiento y deterioro de la vida social, académica o laboral”, según un estudio científico de 2022 publicado en 'Frontiers in Neuroscience' y en el que participaron 15 especialistas de distintos países. La investigación concluyó que la reacción de los pacientes no depende necesariamente del volumen del sonido, sino del significado que tiene para la persona. Los investigadores también señalaron que los desencadenantes son, con frecuencia, sonidos humanos repetitivos como masticar, respirar o sorber. La........
