Búsqueda de desaparecidos en hospitales de Beirut: "Las víctimas llegaban en pedazos"
Masacres en el Líbano
"Los cuerpos de las víctimas llegaban en pedazos en distintas bolsas de plástico": los hospitales de Beirut tratan de identificar desaparecidos
Mientras continúa la búsqueda de cadáveres bajo los escombros en la capital libanesa, las familias de los desaparecidos acuden a los centros médicos bajo orden de desalojo forzoso para encontrar a sus parientes en la morgue
Operarios libaneses buscan personas desaparecidas entre los escomBros de un edificio en el barrio beirutí de TAllet al Khayat, tras un bombardeo israelí. / Sally Hayd -Europa Press/Contacto
En Beirut se ha convertido en un privilegio conocer a tus muertos. Es un nuevo tipo de suerte poder constatar la pérdida de tu ser querido con un cuerpo que enterrar. Porque, tres días después del mayor ataque sufrido por la capital libanesa en décadas, hay decenas de familias que buscan a sus seres queridos. La brutalidad del impacto en zonas residenciales y sin aviso previo arrasó con, de momento, 357 vidas y provocó más de 1.150 heridos. "Algunas de las víctimas llegaron en pedazos repartidos en varias bolsas de plástico, que contenían distintas partes del cuerpo", relata Mohammad Chaito, jefe de enfermería del hospital universitario Rafic Hariri. Otras aún no han llegado ni enteras ni partidas, porque sus cadáveres siguen bajo los escombros de sus casas.
Mientras, el personal sanitario continúa trabajando contrarreloj, aunque no sin miedo. Algunos de los hospitales de Beirut, como el Rafic Hariri o el hospital Zahraa, se encuentran desde el jueves en zonas bajo órdenes de evacuación forzosa del Ejército israelí. En sus habitaciones y en sus unidades de cuidados intensivos, se concentran muchos de los heridos de los ataques del trágico miércoles. Uno de los bombardeos tuvo lugar en las inmediaciones de estos centros médicos a apenas 600 metros el uno del otro. "No nos vamos a ir, vamos a seguir trabajando con los heridos y los enfermos como llevamos haciendo desde el primer día de la guerra", reconoce Khalil, que trabaja en el hospital Zahraa, aunque prefiere no compartir su nombre completo con este diario.
A las puertas de ambos hospitales se acumulan familias agotadas. Hombres y mujeres se sientan en el bordillo de la acera y, con las manos, se sujetan la cabeza. Su mirada se pierde en el horizonte, mientras su mente viaja lejos de aquí. Tal vez a la vida antes del Miércoles Negro. "Mi padre estaba en su tienda de flores como siempre cuando hubo el ataque", reconoce Mariam, cuya familia es originaria del sur del Líbano pero viven en Beirut. En concreto, en el barrio de Corniche al Mazraa, una zona comercial que este miércoles ha sufrido su golpe más duro.
La brutalidad de los cuatro explosivos que impactaron........
