'Papá, ven en tren', un anuncio imposible hoy
Opinión
Juan Carlos Laviana
En el lejano 1973, los españoles recibimos con gran chanza y alboroto un anuncio de Renfe bajo el lema “Papá, ven en tren”. El anuncio televisivo -entonces todos veíamos la misma televisión y la conversación era común- pretendía hacer frente al popular “Papá, no corras”, que se llevaba en el salpicadero del coche, con la foto de los niños y una imagen de San Cristóbal, patrón de los automovilistas.
En realidad, lo que pretendía el Ministerio de Fomento de entonces -creo recordar que ocupado por el franquista ilustrado Gonzalo Fernández de la Mora-, era bajar la brutal siniestralidad en las carreteras: 3,823 muertos y casi 60.000 heridos en aquel año. Bien es verdad que entonces no era obligatorio el cinturón de seguridad, beber alcohol no estaba tan castigado, las carreteras eran una ruina y los límites de velocidad se aplicaban con flexibilidad.
Conseguir que los españoles se bajaran de sus flamantes Renault-5, Simca 1000 o Seat 127 no era tarea fácil. Viajar en tren quedaba para los........
