El amor es una cosa esplendorosa
Opinión | Luna de agosto
El amor es una cosa esplendorosa
Los amores veraniegos duran lo que se tarda en regresar del destino de vacaciones al lugar de origen. Intensos y efímeros, no suelen sobrevivir después de la época estival, pero todo el mundo los recuerda
Olivia Newton John y John Travolta en una escena de 'Grease'.
Hay una escena en el imaginario universal de la cinematografía que recuerdan bien muchas generaciones de hombres y mujeres. Son apenas 15 planos distribuidos en poco más de un minuto y 40 segundos, en el arranque de la película, antes de los créditos animados que perduran en la memoria de quienes han visto Grease (Randall Kleiser, 1978).
Las olas rompen contra las rocas y avanzan hacia la orilla de una idílica playa desierta. El chico y la chica aparecen en el tercer plano correteando cogidos de la mano sobre la arena mojada. En el quinto plano, ante una colosal puesta de sol, Danny y Sandy se besan. En la siguiente secuencia, ella le está tomando una foto y le indica que dé unos pasos hacia atrás y él tropieza contra un castillo de arena para provocar uno de esos momentos cómicos (un poco bobos) de toda relación intensa e incipiente. Los dos celebran la broma mientras acompaña de fondo la versión orquestada de Love is a many-splendored thing, de Sammy Faine y Paul Webster. Otro beso en el plano número ocho. En las cuatro secuencias que siguen al ósculo, Sandy se lamenta de que el verano acaba y nunca más volverán a verse porque ella regresa a Australia. Pero Danny lleva un calentón importante e insiste en besarla y, probablemente, ir más allá. «Danny, esto es el final». «No, es solo el principio». Dentro créditos. El amor es una cosa esplendorosa.
Bien recordada, la famosa secuencia de animación de........
