menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La infinita generosidad

24 0
01.07.2026

La infinita generosidad

Hay una forma de racismo que no grita. No necesita insultos ni agresiones. Se expresa con una mueca de desaprobación cuando una familia migrante ocupa una mesa en un parque para celebrar un cumpleaños, con el comentario sobre las costumbres que traen, con las miradas incómodas cuando llegan varios niños de origen extranjero a la piscina municipal. Es un racismo aceptado, educado incluso, que se disfraza de preocupación por la convivencia. Pero todos sabemos que es otra forma de señalar al diferente.

Hace unos días conocíamos en Caspe un suceso de crueldad extrema. Una organización explotaba laboralmente a decenas de trabajadores extranjeros aprovechándose de su vulnerabilidad, con amenazas, condiciones indignas y, según la investigación, agresiones sexuales. Los delincuentes no eran los migrantes, eran quienes hacían negocio con ellos. Sin embargo, esa realidad no produjo ningún debate de calado el espacio público.

En cambio, sí lo ocuparon las declaraciones del vicepresidente Nolasco asociando a los menores extranjeros tutelados con........

© El Periódico de España