Elogio de una madre no-madre
Opinión | El cuerpo en guerra
Elogio de una madre no-madre
Mañana lloverán ramos de flores, libros, bombones... y muchas familias se reunirán alrededor de la mesa para celebrar que siguen unidas gracias al esfuerzo de la madre. La madre, ese bastión indestructible, que a menudo cede el testigo a la hija para convertirse en abuela. Y así las madres crecen y se multiplican, siempre eternas pero vulnerables.
Esta realidad contemporánea nos ha demostrado que existen muchas maneras de maternar, tantas como núcleos familiares haya. En mi último poemario, me atrevo a dar un paso más allá: ¿existen madres sin hijo? Yo sostengo que sí: hay mujeres que se sienten madres, que siempre se han concebido así, que siempre han querido serlo, pero a las que la vida o la ley natural les ha arrebatado a su criatura o la posibilidad de que esta exista.
Entonces, ¿sin criatura puede haber madre? En mi opinión, sí, no ya porque pueda producirse la trágica muerte del hijo (un infierno), sino porque a menudo........
