De la mar a la montaña
La mar tiene la capacidad de hechizarnos e inspirarnos y curarnos. Su inmensidad donde el ojo humano se pierde y el sonido de sus olas en permanente movimiento, nos acerca a la grandeza del universo, a Dios y el más allá.
Estuve cerca a él hace unos días, al Pacífico y en sus aguas encontré una sensación de bienestar que es difícil de tener en las grandes urbes.
Cada océano tiene su magia, pero el de nuestra Costa Pacífica tiene un encanto distinto, especialmente la gente que habita en sus costas, gente mayormente afrodescendientes o indígenas de distintas culturas que llevan cientos de años conviviendo pacíficamente con la naturaleza. Personas amables y alegres,........
