“¡Ahora sí…!”
La inteligencia del lector completará la frase que no me atrevo a pronunciar y que está apareciendo de nuevo como una invitación para “solucionar” la crisis.
Está claro que, al no enfrentar nuestros males, se genera su reaparición de ellos con mayor virulencia. Problemas políticos aparentemente normales para nuestra experiencia vital, tienen a Bolivia en los titulares internacionales por el desconocimiento de solidaridad básica con enfermos, provisión de medicamentos y comida. Un instrumento creado para situaciones extremas en guerras internacionales, un “corredor humanitario” para sostener la vida, sencillamente no funcionó.
¿Qué está ocurriendo que no estamos entendiendo correctamente?
Las sociedades modernas han llegado a administrar los........
