Sin controles, ni pío
Hay una frase que ninguna democracia debería escuchar con indiferencia. Alejandro Ramelli, presidente de la JEP, afirmó recientemente que esa jurisdicción puede ofrecer todas las explicaciones que sean necesarias, pero que no está llamada a rendirle cuentas al Poder Ejecutivo ni a otra rama del poder público. La primera parte de la afirmación es indiscutible. Un juez que debe someter sus decisiones al Gobierno deja de ser juez. La segunda exige una precisión igualmente importante. Independencia no significa inmunidad frente al control.
La distinción no es menor. Montesquieu comprendió que el problema fundamental de la libertad política no consistía simplemente en distribuir el poder, sino en impedir su concentración. Su fórmula sigue siendo una de las piedras angulares del constitucionalismo moderno. El poder debe contener al poder. James Madison llevaría después esa intuición al corazón de EL FEDERALISTA. Si los hombres fueran ángeles, escribió, no necesitaríamos gobierno y, si los ángeles gobernaran a los hombres, tampoco serían necesarios controles externos ni internos sobre el gobierno. Pero los ángeles no gobiernan.........
