Supongamos
Supongamos que al nuevo gobierno (el que se posesiona el 7 de agosto del 2026) sí le interesa -a diferencia del gobierno Petro- la sanidad fiscal del país.
¿Qué herencia fiscal va a recibir la nueva administración? ¿Cómo tendrá que gestionar este enorme problema que recibe?
Recordemos que el gobierno Petro no ha tenido nunca mayorías parlamentarias, y una efímera coalición que se organizó al comienzo de este gobierno él mismo la dinamitó en los primeros meses de su gestión. Sin un acuerdo político entre los diversos partidos será imposible manejar juiciosamente el reordenamiento de las finanzas públicas del país que este gobierno deja hecha añicos.
Lo primero que hace un canciller alemán (para citar apenas un ejemplo) al día siguiente de su elección es convocar a todas las fuerzas políticas a construir un “programa de gobierno” en el cual el ingrediente fiscal ocupa lugar preponderante. Algo así tendrá que hacer el nuevo gobierno colombiano. Sea de derecha o de........
