¿Cortina de humo?
El comercio ilícito de tabaco no es una cortina de humo, es una peligrosa cadena criminal, sin fronteras ni barreras, con enorme poder resiliente y corruptor. Así se desprende del más reciente informe de KPMG, el cual indica que uno de cada tres cigarrillos consumidos en 11 países de América Latina y Canadá tienen origen ilegal, es decir 77.000 millones de unidades, equivalente al 31,9% del consumo total representando, además, 8.500 millones de dólares que se dejaron de recaudar en impuestos para alimentar a las estructuras criminales.
El reporte de KPMG (2026) es contundente: "el consumo ilegal de cigarrillos refleja estructuras regionales de abastecimiento, más que factores propios de cada país". Paraguay fue la principal fuente de cigarrillos ilegales en la región, responsable del 44% de todo el contrabando identificado en los once mercados estudiados. Aunque esa participación bajó frente al 57% registrado en 2024, el descenso no es una victoria, muestra que las redes se adaptan y diversifican constantemente.
Esta realidad se planteó también, la semana pasada, en Río de Janeiro, durante la III reunión sobre la Lucha contra el Comercio Ilegal de Directores de Aduanas de las Américas, convocada por la Alianza Transnacional para Combatir el Comercio Ilícito (Tracit) y la Receita Federal de Brasil, que contó con delegados de 25 países y el sector privado. En........
