¡No es fanatismo!
Llamar fanático a alguien solo por restarle validez a sus argumentos y desviar la atención sobre sus puntos de vista, no es correcto. Defender una causa puede ser una forma constructiva de promover cambios y mejorar la sociedad. Lo malo es hacer creer que se trata de fanatismo cuando no lo es.
Lo aberrante es que se haya vuelto común utilizar ese giro interpretativo con el fin de esquivar el debate y reducir al contrario. Etiquetar, tiene, entre otros propósitos, los siguientes: Enfocarse en la persona y no en el tema, como una especie de “falacia ad hominem”, o contra el hombre; es decir, hablar mal del individuo en lugar de........
