Balance político: "todo pasa y todo queda"
Cualquiera puede buscarle la quinta pata al gato para comprobar científicamente que el presidente Boric y su circunstancia están entregando un país mejor o peor que el que recibieron. Al pobre gato pueden dejarlo como un ciempiés, pero aquí no ha pasado nada.
“Todo pasa y todo queda”, dice la poesía y la poesía tiene tantas caras que siempre muestra alguna de verdad. De manera que para andar haciendo balances después de un Gobierno, no solo se debe mirar lo que pasó, sino lo que queda. Y, además, recordar que desde lo que quedaba vino lo que pasó. Complejo, pero lo fácil se hizo para los tontos, decía mi padre.
Naturalmente, ahora no tiene nada de original andar haciendo un balance del Gobierno que termina. Tampoco tiene nada de objetivo o imparcial. Cada balance tiene su desbalance según el corazoncito que se tenga. Los números, siempre generosos, dan para todo y cada uno le saca la plusvalía que mejor le acomoda.
Sin pretender ninguna imparcialidad, porque no existe y sería feo, me atrevo a decir que las cifras que se muestran y comparan son, en general, bastante ordinarias. No es para tanto lo bueno ni es para tanto lo malo.
Para los que creen que la economía es más importante que el alma, habría que decirles que la decadencia viene desde hace rato: si la administración Boric ronda el 2% de crecimiento del PIB, hay que recordar que Piñera 2 sólo tuvo 2,1% de crecimiento y Bachelet 2 solo 1,7%. En la inflación le fue bien para bajar de 14% en 2022 hasta llegar a 3% al entregar la banda. La inversión baja, pero no tanto. Las desigualdades se mantienen en un Gini de 0.43 a 0.44: malito. Además, las tasas de desempleo en Chile no tienen variaciones de importancia durante los cuatro años, permaneciendo alrededor del 8%.
Ni siquiera los escándalos por el aumento de la deuda pública rompen la sucia rutina. La deuda pública viene subiendo desde hace más de veinte años regularmente y llega ahora al 42% del PIB, subiendo 6 puntos porcentuales, pero los dos gobiernos anteriores habían subido, cada uno, más de 10 puntos.
Si las cifras económicas no muestran grandes variaciones, sino que mantienen una discreta decadencia que viene desde hace años, tampoco las cifras de inmigración y delincuencia muestran grandes diferencias con respecto a las que se tenían al inicio del Gobierno de Boric. Se mantienen igual de mal (revise usted las cifras).
Cualquiera puede buscarle la quinta pata al gato para comprobar científicamente que el Presidente Boric y su circunstancia están entregando un........
