menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

De los Gastarbeiter a los parlamentos

32 0
28.09.2026

Cómo los hijos de la inmigración transforman la política europea. La pregunta ya no es únicamente cómo integrar a las nuevas generaciones de europeos de origen inmigrante, sino cómo esas generaciones participan en las instituciones políticas de las sociedades en las que nacieron.

Durante décadas, la inmigración fue una cuestión sobre la que Europa discutía. Hoy, mientras los dilemas de los flujos recientes dominan el debate, los hijos de las migraciones de los años sesenta y setenta, nacidos ya en Europa, llegan a los parlamentos y gobiernos. Las elecciones de Berlín del pasado 20 de septiembre ofrecen una imagen clara, Elif Eralp, nacida en Alemania y de origen turco, encabezó la candidatura de Die Linke, obtuvo el 25,7 % de los votos y se convirtió en la fuerza más votada de la capital alemana. Eralp quedó así en posición de intentar encabezar el próximo gobierno de Berlín.

Berlín no constituye un caso aislado. En Londres, Sadiq Khan, nacido en la ciudad e hijo de inmigrantes pakistaníes, ejerce desde 2016 como alcalde y fue reelegido en 2024 para un tercer mandato. En Suecia, Estocolmo y Malmö muestran una participación política de ciudadanos de origen inmigrante integrada desde hace décadas en el debate democrático, aunque las investigaciones advierten que factores como la ciudadanía, los años de residencia, la educación y el lugar de nacimiento influyen de manera decisiva en esa participación. En París, Bruselas, Ámsterdam y Ceuta, descendientes de migraciones de África del Norte, Turquía, Oriente Medio y Asia meridional han llegado a las instituciones.

No vemos simplemente más políticos cuyos padres nacieron fuera de Europa, sino el resultado de un proceso de larga duración distinto de los dilemas de la inmigración reciente: un cambio generacional. Las personas que están llegando a las instituciones europeas nacieron, en muchos casos, en las mismas ciudades en las que hoy ejercen el poder. Son berlineses, londinenses, parisinos, bruselenses, estocolmenses o habitantes de Malmö cuyos apellidos o historias familiares recuerdan una migración anterior. Sus padres pudieron haber llegado como trabajadores, refugiados o estudiantes, ellos llegan a los parlamentos, los ayuntamientos y los gobiernos.

De los Gastarbeiter a la segunda generación

Para entender esta transformación hay que volver a la Alemania de los años sesenta. En 1961, Alemania Occidental firmó un acuerdo de contratación de trabajadores con Turquía y durante los años siguientes cientos de miles llegaron al país como mano de obra temporal. Eran los Gastarbeiter, “trabajadores invitados”, la propia palabra expresaba la expectativa de que su permanencia sería limitada. Sin embargo, muchos no regresaron, formaron familias, tuvieron hijos y construyeron comunidades que terminarían convirtiéndose........

© el mostrador