Sólo por ser 18 de septiembre
El impulso nacional requiere volver a pensar la institucionalidad territorial (macro-regiones) y la tierra: irrigar y plantar donde sea viable, recuperar suelos, desarrollar asentamientos australes e integrar a sus habitantes, por la vía de infraestructura, educación y productividad.
Chile es un Estado nación, construido durante el siglo XIX para gobernar territorios extensos y reunir poblaciones distantes. El Estado contribuyó decisivamente a fundar la nación: mediante escuelas, universidades, el ferrocarril, las FFAA y diversas instituciones convirtió la dispersión en pertenencia. La nación es más un resultado que un dato. Nuestro mestizaje desmiente las fantasías de pureza sanguínea. La tarea es integrar culturalmente, propósito fecundo del pensamiento nacional de fines del XIX y la primera mitad del XX.
Esa consciencia decayó bajo la dictadura y siguió debilitándose en democracia. Pinochet alió la exaltación patriótica con un neoliberalismo que fragmentaba los intereses. Lo chileno quedó reducido a ornamento, mientras la competencia desplazaba a la cooperación como principio........
