Una ilusión que se va y otra que viene
Hoy termina el gobierno de Gustavo Petro sumido en un océano de escándalos bochornosos en lo político, en lo personal y en lo familiar. Las ilusiones que despertó su elección naufragaron en un mar de incumplimientos de sus programas. No hubo las 100 universidades, ni la tal reforma agraria, ni la tal paz total, ni tampoco estabilidad institucional y, en cambio, un manto de corrupción nunca visto. Sueños desvanecidos le harán a sus ideas de izquierda un daño irreparable.
Viene ahora otra ilusión. Los pueblos eligen a sus gobernantes con la esperanza de que cumplan sus promesas,........
