Juana
Juana caminaba por una calle del centro de la ciudad. Pensaba que definitivamente había sido un error ponerse esos zapatos para caminar varias cuadras, no eran incómodos, pero rozaban en la parte de atrás y había olvidado ponerse un curita.
Por Olga Leonor Hernández Bustamante Juana caminaba por una calle del centro de la ciudad. Pensaba que definitivamente había sido un error ponerse esos zapatos para caminar varias cuadras, no eran incómodos, pero rozaban en la parte de atrás y había olvidado ponerse un curita. Ahora que pensaba en curitas, pensó que sería bueno, como le había dicho a su terapeuta en la sesión de ayer, que alguien se inventara curitas para el alma. Sintió, como de paso, el dolor en la boca del estómago y en el corazón; el que sentía siempre que pensaba,........
