Una Colombia que nos abrace a todos
No ha sido sana la política de dividir más a los colombianos entre buenos y malos, negros y blancos, honrados y ladrones, de derecha y de izquierda, feos y bonitos, ricos y pobres, amigos y enemigos, cuerdos y locos, doctores e ignorantes, estúpidos e inteligentes, cultos e incultos, finos y burdos, honrados y tramposos, corruptos e idiotas, católicos y protestantes, ángeles y demonios, fieles e infieles.
Les guste o no a los incitadores de la clasificación, amantes de las dobles filas aun para ascender a los cielos, los colombianos, en su mayoría, por el solo hecho de nacer en su suelo ya carecen, de belleza, dinero, privilegios e ingenuidad. Aún los chistes tienen su carga: Dios le dio a este país dos mares, todos los climas, ríos y........
