Radiografía del dolor
Ojos tristes, rostros pálidos, huellas de dolor y cansancio que la enfermedad no esconde. Pacientes, en una silla de la sala de espera, recibiendo tratamiento oncológico. Ancianos con sonda o conectados a una bolsa con un líquido que entra a su corriente sanguínea. Niños, sobre las piernas de sus madres, para no sentir miedo. Y casi todos cargando una bolsa plástica, un morral o una vieja maleta con una pijamita y una muda para cambiarse y regresar a casa.
Los acompañantes hablan entre ellos. Los enfermos cierran los ojos, dormitan u observan la tragedia de sus vecinos. Comparten eso a lo que los somete el sistema de salud en un país donde la sanidad tocó fondo. Un sistema que publica el dinero que gira a clínicas y hospitales, pero no........
