La izquierda en un laberinto
Han sido días intensos para América Latina. El presidente electo José Antonio Kast se reunió con el gobernante de El Salvador, Nayib Bukele, con recíprocas declaraciones de reconocimiento. En las elecciones presidenciales en Costa Rica, el domingo 1 de febrero triunfó Laura Fernández, joven líder que le pidió al pueblo de su país trabajo y disciplina. Como contrapartida, la izquierda ha sufrido un durísimo comienzo de año, como prueban la detención de Nicolás Maduro y la situación de miseria que vive Cuba. Incluso sus partidarios más persistentes hoy miran con más distancia el proyecto inaugurado por Fidel Castro y el Che Guevara, y se atreven a cuestionar esa “dictadura”, calificación que antes resultaba impensable.
La historia suele tener ciertos ciclos, particularmente en la política democrática, en la que existen comicios que un día llevan al gobierno a un sector político y en otro momento llevan al grupo contrario. La propia izquierda ha tenido ciertos ciclos importantes: la era de las revoluciones en los años 60, tras la ilusión que despertó la Revolución Cubana; la renovación socialista y nuevos liderazgos a fines del siglo XX y comienzos del XXI, como los que representaron Ricardo Lagos y Fernando Henrique Cardoso; el Socialismo del siglo XXI, extendido en la región durante algún tiempo, así como el surgimiento de algunas causas identitarias que tuvieron impacto y resultados: el indigenismo, algunas formas de feminismo, el ambientalismo y los movimientos estudiantiles y de otros tipos.
La situación hoy es bastante distinta. En buena medida, porque existe cierto orgullo y admiración hacia figuras como Bukele y Javier Milei, por temas como la seguridad y la economía respectivamente. Esos son los dos ejes........
