Hay que pasar la página y seguir pa’lante
Aceptar esto no es una señal de debilidad, sino de madurez democrática. Porque en democracia no solo se defienden las ideas en las urnas, sino que también se respeta el veredicto colectivo cuando este no es favorable. Ese es, al final, el verdadero compromiso con el país.
Hay que pasar la página y seguir pa’lante.
No se trata de renunciar a las convicciones ni de olvidar las diferencias. Se trata de entender que, desde el momento en que termina la contienda electoral, el país necesita algo distinto: menos trincheras y más puentes. Menos consignas y más soluciones.
Abelardo De La Espriella llegó con el respaldo de una parte importante del electorado, y desde ya le corresponde algo mucho más grande: gobernar para todos. Porque una cosa es el candidato de un partido o de un movimiento político, y otra muy distinta es convertirse en el presidente de toda una nación diversa, compleja y muchas veces dividida.
Ahí........
