El guayabo moral del día después
El llamado es a la tranquilidad y a la calma. Si usted es de los que amenazó en X con cerrar su empresa y echar a la calle a sus quinientos empleados e irse del país, solo porque sonaba terroríficamente persuasivo, hoy tiene que lidiar con la realidad de que ni empresa tiene. Peor, que ni siquiera puede irse del país porque está reportado en Datacrédito, nadie le presta para los tiquetes, y para colmo de males, los bancos y la Dian lo tienen embargado. Aquí lo recomendado es cogerla suave porque el menor de sus problemas es quién ganó o perdió. Su candidato no lo iba a sacar de la inmunda de la noche a la mañana. Pero si lo hace feliz, por lo que resta de la semana, comience a echar a sus empleados imaginarios; esto lo mantendrá ocupado por un buen rato hasta que retorne la retrechera serenidad.
Que el guayabo moral no lo lleve a darle duro a la botella. ........
