¡Una alerta temprana!
En primer lugar, como pocas veces, en esta ocasión la National oceanic and atmospheric administration (NOAA) de EEUU y el Centro europeo de previsión meteorológicas a plazo medio (ECMWF) de la UE coinciden en su pronóstico de una probabilidad de que se presente el fenómeno de El Niño de un 80% en el segundo semestre de este año. Ello, de acuerdo con sus modelos climáticos, los cuales les permite hacer estas predicciones con cierta antelación a su consolidación.
Preocupa sobre manera lo que advierte el profesor de Ciencias atmosféricas de la universidad estatal de Nueva York en Albany, citado por The Washington Post, que en esta oportunidad se trataría de un Super Niño, “el evento de El Niño más fuerte en 140 años”. Lo más grave para Colombia es que, de cumplirse este pronóstico, el país no está preparado para enfrentarlo, particularmente el sector energético atraviesa por su peor crisis.
Por fortuna en esta oportunidad el actual ministro Edwin Palma, a diferencia del negacionismo de su antecesor Andrés Camacho, quien estuvo a punto de llevar al país a un apagón por su imprevisión en el pasado Niño en abril de 2024, ha asumido una actitud proactiva. Ha dicho con toda claridad que “toca anticipar y prepararnos…tenemos la responsabilidad de........
