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América Latina: Virajes y zancadillas

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26.06.2026

Al momento de redactar este artículo, las autoridades electorales de Colombia han oficializado el triunfo del candidato opositor Abelardo de la Espriella, por un margen de 250.830 votos. En menos de 72 horas del cierre de las urnas concluyó la fase de escrutinios oficiales, con diferencias de apenas 0,003% respecto al conteo realizado por la Registraduría Nacional del pasado domingo. El candidato perdedor, el izquierdista Iván Cepeda, tuvo que aceptar los resultados y reconocer a de la Espriella como el próximo presidente de Colombia, deslindándose de alguna forma de su mentor, el presidente Gustavo Petro. 

Petro admitió el resultado a regañadientes, pero indica que asumirá una oposición activa, o que liderará una resistencia pacífica al gobierno del “Tigre”. Petro no había reconocido aún el resultado de la primera vuelta, y durante la campaña desafió la legalidad con injerencias abiertas, junto a su gobierno, amén de la utilización de la influencia y recursos públicos en favor de su heredero, mientras los grupos guerrilleros y del crimen organizado coaccionaban a los habitantes en algunas regiones en las cuales tienen presencia para sumar votos en favor de Cepeda, hasta el punto de que en varios lugares, este obtuvo porcentajes superiores del 90%, indicativos de que el llamado “voto fusil” surtió su efecto. Algunos analistas consideran que, de no haber sido por la coacción, de la Espriella podría haber obtenido un margen cercano a tres millones de votos sobre su adversario. 

Al margen de estas irregularidades y de la compra de votos denunciada por la oposición, merece hacerse un reconocimiento a la eficacia, celeridad y precisión en los cómputos electorales, que han causado admiración mundial. Ahora, proclamado de la Espriella como ganador, tiene ante sí una tarea retadora y compleja. Lo primero, expresado en el discurso pronunciado como ganador, es que, superadas las heridas de la campaña, la intención sea gobernar para todos los colombianos, no asumir posturas vengativas contra sus adversarios, y dar cabida a las opiniones de quienes no votaron por él. Segundo, organizar un buen equipo de gobierno. El ganador ha enfatizado en que se rodeará de los mejores. Ya lo hizo con la selección de José Manuel Restrepo como fórmula vicepresidencial, una persona recta, de alta preparación, ex rector de cuatro universidades, y exitoso ministro de Comercio y de Hacienda. De la Espriella sabe que la figura de Restrepo le sumó muchos votos, pues genera confianza, y por ello declaró que delegará en Restrepo el manejo de aspectos estratégicos de la economía y de planeación nacional. De la Espriella no ha sido corto en elogios a las condiciones profesionales y humanas de su compañero de fórmula. 

El plan de gobierno del........

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