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Cornelius Castoriadis: ¿Por qué los franceses comen ranas y caracoles?

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15.06.2026

Dedicado al profesor Héctor Felipe Torres Mendoza

Venía desde el marxismo que creía agotado y del trotskismo al que renunció, este filósofo greco-francés que se llamó Cornelius Castoriadis (Estambul,1922- París,1997). Se distancia del marxismo ortodoxo soviético, del trotskismo, del Partido Comunista griego, y comienza a entender a las sociedades y su historia desde otros sistemas de pensamiento, Dilthey, Simmel, Freud, Lacan. Un salto epistemológico radical que se inicia en 1964 cuando se hizo miembro de la Escuela Freudiana de París. Las propuestas más relevantes de Castoriadis han surgido a contrapelo del marxismo y de una lectura radical de Freud. 

Después de terminada la guerra se instala en Francia en 1946, donde entra en contacto con pensadores extraordinarios como Edgar Morín (Pensamiento complejo), Henry Lefebvre, Jaen Francoise Lyotard (La condición posmoderna), Gérard Genette, Guy Debord. Tuvo contactos con Gastón Bachelard, Jacques Lacan y Paul Ricoeur. Fue crítico del estructuralismo de Michael Foucault, Roland Barthes, Louis Althusser, Gilles Deleuze, y Félix Guattari, así como del método y posturas lacanianas. 

 Además de filósofo también fue economista, abogado, sociólogo y psicoanalista, por lo que ha sido considerado un auténtico polímata, una persona que tiene conocimientos profundos en varias disciplinas, sean humanísticas o científicas. 

Se le ha considerado inspirador, como Herbert Marcuse, del famoso Mayo Francés de 1968, por aquello de la célebre consigna “La imaginación al poder.”, movimiento estudiantil que saca al general De Gaulle del poder por unos días. Tal revuelta influyó mucho en el pensamiento posterior de Castoriadis., el cual tenía como banderas dejar entrar a la vida la espontaneidad, el azar, la creatividad. 

Su obra cumbre, La institución imaginaria de la sociedad fue publicada en 1975, cuando él tenía 54 años de edad, allí expone ideas muy distintas a las concepciones de Lacan (Teoría del espejo), Gilbert Durand (Las estructuras antropológicas del imaginario) o Jean Paul Sartre (Psicología de la imaginación). Su atención teórica, dice Sánchez Capdequí, se va a dirigir al imaginario, al grado cero del lenguaje y del pensamiento, a los magmas simbólicos que alientan y estimulan la acción humana al margen de causas y razones de carácter puramente lógico. Va a explorar lo imprevisible de un sentido humano que estalla al albur de semejanzas, analogías y asociaciones metafóricas. Si hasta ahora había personificado en el proletariado el poder renovador de la vida social, a partir de estos momentos empezará a diseñar una idea de acción transformadora sin pensar en un sujeto o conciencia concreta. 

Las significaciones sociales se nidifican de acuerdo a las necesidades de un momento histórico,........

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