Barranquilla no nació turística. Se lo tuvo que ganar
Hace 25 años, Barranquilla no era un destino turístico: era una ciudad de paso. Tenía una vocación reconocida: puerto, comercio e industria. Cartagena tenía murallas y cruceros. Santa Marta tenía Sierra Nevada, Tayrona y playas. Barranquilla era, para muchos, el peaje obligado entre las dos.
Pero algo cambió. Y no fue poniendo un malecón y esperando turistas. Barranquilla tomó una decisión: si no tenía el paisaje turístico que otras ciudades recibieron de la naturaleza, construiría una ciudad capaz de atraer visitantes. Primero fueron los negocios, los congresos y los grandes eventos. El Gran Malecón y una nueva infraestructura hotelera acompañaron ese proceso. En 2025, la ciudad gestionó 35 eventos........
