La mentira que preferimos
Esta semana escuché que Mark Zuckerberg admitió algo que, en el fondo, ya sabíamos: Facebook nació para conectar amigos, pero hoy está diseñado para mostrarte lo que más te engancha. Ya no gira alrededor de la gente que uno conoce, sino del contenido que más entretiene, más retiene y más distrae. Y eso no habla solo de una red social. Habla también de nosotros.
Porque si algo hemos ido perdiendo es la capacidad de quedarnos en el hoy. Vivimos cada vez más pendientes de lo que quisiéramos ser, de la imagen que proyectamos y de esa siguiente versión de la vida que parece siempre más interesante que la propia. Ahí las redes encajan perfecto: nos ofrecen una realidad editada, más atractiva, más........
