Cuaresma
En Barranquilla, el año comienza con estrépito. Después de los anuncios de Año Nuevo, después de las sirenas y las canciones de siempre, resuenan el millo y las tamboras en un rápido preámbulo que marca la transformación de una ciudad que se entrega a una celebración que no admite medias tintas. Sabemos que nuestro carnaval no es solo una fiesta: es un estado de ánimo compartido, una coreografía urbana que llena las calles con una explosión de alegría que no tiene parangón en Colombia. Hay rituales, símbolos, fechas inamovibles y una devoción espontánea. El carnaval ofrece una catarsis colectiva.
Pero apenas se guardan los disfraces y se silencian las orquestas, el calendario cambia........
