Votar por la consistencia, no por la incertidumbre
Confieso que no imaginé que la decisión de votar en esta segunda vuelta presidencial sería tan compleja.
Durante meses escuché discursos, observé comportamientos, analicé propuestas y contrasté palabras con hechos. Al final llegué a una conclusión sencilla: cuando está en juego el futuro de Colombia, la coherencia importa. Y mucho.
No es posible construir confianza sobre contradicciones permanentes. Tampoco se puede exigir credibilidad cuando las declaraciones de ayer resultan incompatibles con las decisiones de hoy.
La confianza pública se construye con consistencia.
Uno de los temas que mejor ilustra esta realidad es el de la Asamblea Nacional Constituyente. Durante la campaña presidencial se aseguró que no existía intención de convocarla. Sin embargo, una vez iniciado el gobierno, el tema reapareció de manera recurrente en el debate nacional. Más tarde surgieron iniciativas para impulsarla mediante recolección de firmas, y posteriormente, se anunció una suspensión temporal de esos esfuerzos. Pero suspender no significa renunciar.
Cuando una propuesta se aplaza por razones políticas y no por una decisión expresa de........
