La madre
Me platicaba mi madre, Sofía Cisneros; de niña ella iba a pedir fiado —ahora dicen prestado, crédito— a una tienda muy grande llamada La Reforma, en Xilitla, San Luis Potosí.
Recuerdo sus grandes anaqueles llenos de mercancía y su mostrador amplio, detrás varios empleados despachaban a los clientes, en las vigas colgaban sillas de montar, mecapales, molinos de café, vendían de todo, maíz, frijol, petróleo, arroz, canela, aceite, loza y un sinfín de productos.
Antes del Día de las madres, 10 de mayo, se apersonaba y solicitaba velas de cera, jabones, listones, algunos ternos envueltos en celofán con un moño rojo, alguna tela para vestido, todo lo arreglaba en una mesa con patas de tijera, se la colocaba arriba de su cabeza;........
