Los cárteles no se bombardean
Los laboratorios de fentanilo —y de muchas otras drogas sintéticas— se parecen más a puestos ambulantes que a grandes fábricas. La delincuencia organizada, particularmente los cárteles, opera más como un corporativo criminal que como un ejército convencional: tiene directores, gerentes, operadores y empleados que se mueven entre distintos escenarios y que pueden ser reemplazados cuando los intereses de sus mandos lo requieren.
Por eso, pensar que una intervención militar extranjera podría desmantelar a los cárteles, como ha sugerido Donald Trump, no solo es inviable: revela un profundo desconocimiento de cómo funcionan estas organizaciones.
A diferencia de objetivos políticos claramente identificables —como un régimen o un liderazgo estatal— los cárteles no pueden ser........
