Matan a ladys gobernadoras
En la polÃtica mexicana matar no siempre significa balas. La cancelación de la llamada ley gobernadora en San Luis Potosà que beneficiaba a la senadora Ruth González, no fue un acto de iluminación democrática por parte de su esposo, el gobernador Ricardo Gallardo, sino una estrategÃa polÃtica: se mató una reforma incómoda para salvar una negociación mayor. Asà funciona el poder cuando las piezas ya están sobre la mesa y el reloj corre en contra.
La reforma potosina, presentada bajo el ropaje de la paridad de género, terminó revelando su verdadero propósito: relevo familiar, normalizar la herencia del poder y convertir la igualdad en nepotismo. El rechazo social fue inmediato, pero el giro polÃtico no obedeció sólo a la crÃtica pública. El mensaje vino de más arriba y fue contundente, la paridad no es moneda de cambio ni coartada para el nepotismo. Cuando una iniciativa nace torcida, cae sola⦠o la empujan.
El retiro de la reforma cruzó fronteras estatales y resonó en otros experimentos similares, como el intento de blindaje sucesorio en Nuevo León que gobierna Samuel GarcÃa, quien a capa y espada busca impulsar la carrera polÃtica de su esposa, rumbo a la gubernatura, la influencer Mariana RodrÃguez, aún cuando esta misma perdió las pasadas elecciones por la alcaldÃa de Monterrey. El mensaje fue claro: la época de las ladys gobernadoras, diseñada desde el escritorio del poder........
