El sueño del porvenir: ciencia e incubadora
CorrÃa el año de 1894 cuando, en la ciudad de Puebla, Rafael Reyes SpÃndola dio vida a un proyecto que se convertirÃa en el espejo de las aspiraciones de una época: El Mundo Ilustrado. Poco tiempo después, la publicación se trasladó a la Ciudad de México para consolidarse como la lectura predilecta de la burguesÃa nacional. No era simplemente una revista de polÃtica o ciencia; era una ventana que del otro lado mostraba a sus lectores que el México de Porfirio DÃaz finalmente habÃa cruzado el umbral hacia la civilización moderna.
En sus páginas se hablaba de inventos, de descubrimientos técnicos y de una fe inquebrantable en que el paÃs podÃa medirse de tú a tú con las........
