Reforma Electoral, el regaño y la recompensa
Poco les duró el gusto de la rebeldÃa a los partidos âaliadosâ de Morena. Más rápido de lo previsto, dieron su brazo a torcer.
El Partido del Trabajo, que dirige Alberto Anaya, y el Partido Verde, de Karen Castrejón, se echaron para atrás: su amenaza de romper la alianza con el morenismo por su desacuerdo con la Reforma Electoral quedó en un amago. Mucho ruido, poca ruptura.
Tras hacer público el desacuerdo, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela RodrÃguez, los llamó a cuentas. El mensaje fue doble: el gobierno tampoco compartÃa el tono y la narrativa de algunos representantes âcomo el coordinador del PT, Reginaldo Sandovalâ y, además, el documento no está cerrado.
El planteamiento final, les dijo, será producto de las discusiones en la Cámara de Diputados y el Senado. No habló al aire. En Palacio Nacional crece la convicción de que, por ahora, es inviable desaparecer a los legisladores por el principio de representación........© El Heraldo de México
