Adiós al chip anónimo
En México, la extorsión telefónica dejó de ser un delito âde oportunidadâ para convertirse en una industria. Más de 50% de estos fraudes provienen de los 325 centros penitenciarios del paÃs y, peor aún, 85% de las llamadas para robar y estafar salen de sólo cinco penales.
El dato no sólo exhibe la magnitud del problema: desnuda una falla estructural. Si se sabe de dónde sale buena parte del veneno, ¿por qué sigue corriendo?
En ese contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum decidió apostar por un registro único de celulares para cortar el oxÃgeno de la telefonÃa anónima que alimenta la extorsión, el fraude, el robo y el acoso.
El proyecto no es nuevo: otros gobiernos lo intentaron y fracasaron. El argumento oficial es que ahora cambiará el método y, sobre todo, la responsabilidad que asumirán las compañÃas telefónicas.
Las cifras explican la urgencia. De 158 millones de lÃneas activas en México, 85% âunos 134 millonesâ son de prepago, sin identidad plenamente verificable: lÃneas........
